martes, 22 de enero de 2008

Este atardecer


Este atardecer no he necesitado soñar; sólo miré la mar y me devolvió, en un reflejo celeste, tus ojos húmedos. Después, galopé veloz a las profundidades de tu vientre. Permanecí allí en un rítmico vaivén hasta que el goce nos llevó a los campos de la dicha. Me tuviste retenido entre tus muslos y la noche se nos fue consumiendo entre las brasas.

domingo, 13 de enero de 2008

Células de arcilla


Al amanecer, en los días soleados, suelo pasear perdido por calles que aún tienen la humedad de la noche. Vuelvo una esquina y te veo reflejada en la luneta de un coche o, acaso, te llevo tan en mí que siempre te estoy imaginando. Posiblemente tus células de arcilla ya formen parte de mis genes.

jueves, 3 de enero de 2008

Hoy



Hoy, 7:43 de la mañana, llueve, viento fuerza 9 de 45 nudos, mar arbolada... tus pechos, quillas de catamarán, desgarran las olas... mientras... penetro en tu más íntimo, húmedo y silencioso refugio. Hoy, 7:43 de la mañana, viento fuerza 9 de 45 nudos, mar arbolada... flotamos sobre la espuma gris... tus hombros, amuras escarchadas, rompen el océano... mientras... continúo atrapado en tu morada.