sábado, 31 de marzo de 2007

Algunas mañanas salgo a la mar



Algunas mañanas, horas antes de amanecer, salgo a la mar y te veo en cada ola que rompe la quilla o en cada golpe de mar que golpea contra una amura. Después, te oigo en cada una de esas nubes anaranjadas que se nos calzan en gris marejada. Luego, te descubro, insolente y orgullosa, en cada uno de los insultantes rayos que se abren paso en el levante que me comprime bajo las iletradas corrientes. Por último, te desvaneces en cada uno de los jirones de niebla que, eterna, me acompaña. El viento canta la monotonía de un ritmo pausado y acunante.

viernes, 30 de marzo de 2007

Te he propuesto viajar


Te he propuesto viajar lejos del bullicio de estos días. Descansar navegando por las dunas del Desierto de Namib, atrapar atardeceres entre las ruinas de Borobudur, bañarnos desnudos en los estanques de Tirtiganga, perdernos entre las brumas de Machu Picchu,, olvidar la memoria en los hielos eternos de los glaciares andinos, hacer el amor al amanecer en una faluca por el padre Nilo, buscar el coral más rojo de las aguas de Ácaba, ocultarnos en los colores del renacimiento toscano, acariciarnos hasta rompernos la piel entre el musgo de los bosques noruegos, pasear en Paris por los Jardines de Luxemburgo escuchando canciones de Edith Piaf... Pero tú elegiste escondernos entre las agujas góticas de la Catedral de Sevilla y, desde allí, dejarte admirar mientras contemplas la muchedumbre que te venera.

miércoles, 28 de marzo de 2007

En los días pares


En los días pares de los años bisiestos, sólo en señalados días pares de penuria mística, nos envolvemos en una virtual burbuja de lujuria y permanecemos horas fornicando entre el ruido de los cascos de los caballos de las calesas y el clickeo de las cámaras de fotos de los turistas monótonos. Todos nos miran y nadie nos ve. Pero una adolescente enamorada nos capturó en una instantánea de su camarita digital; huyó ligera hacia sus compañeras de colegio para mostrarles su comprometida foto. Un coro de risas pavas se nos hizo cómplice. Sonó un tintineo especialmente agudo que se perdió entre los murmullos nerviosos de las chiquillas y nos dejamos morir jugando con los días pares de los años bisiestos, pero sólo en señalados días pares de penuria mística.

martes, 27 de marzo de 2007

Me muestro desnudo


Me muestro desnudo, dejo la ropa de la esperanza en un hatillo bajo un naranjo centenario. Camino desnudo a ti, perdiendo mi decoro y mi pudor por el sendero. Desnudo me detengo, olvidando la capa de miedo que ayer me protegía... Y me lanzo hacia tu corazón, vieja niña sin edad ni bruma, para destruir mi desnudez en un grito de pasión rebelde. Me acoges y nos rompemos en uno. Luego, jadeante, calzo mis sandalias, visto mi camisa de azulina plata y mis calzones de algodón robado. Me alejo y el griterío de los niños del colegio cercano me estrella contra lo cotidiano.

lunes, 26 de marzo de 2007

Cuenco de rosada arcilla


Pongo mi mejilla junto a la tuya, mientras, con mi mano izquierda fabrico un cuenco de rosada arcilla que acaricia tu pecho. Noto que tu vientre se estremece en cientos de ondulados suspiros que me transportan a las estrellas que hay donde termina el infinito y comienza la nada. El suelo se torna tan inestable que nuestras soledades vuelan por los compases mágicos de la música. Hacemos mil veces el amor en un segundo y los turistas te fotografían sin entender nada.

jueves, 22 de marzo de 2007

Estocada fiel


Hoy rematé de una estocada fiel al sol del amanecer que me cegaba. Una nube caritativa y sonriente me trajo la luz y pude verte. Sentí pellizcos de locura en las entrañas.

miércoles, 21 de marzo de 2007

Tu aliento


Surge de tu aliento un humo rojo que me envuelve tibiamente meciéndome en la dicha. Mientras, mordisqueo alegremente tus pechos y tu vientre. Mis uñas se clavan en tu espalda dejando huellas como caminos en la nieve. El gozo nos protege en la furia y la espesura de nuestra dicha. Murmuras canciones viejas en mi oído y yo te abro los balcones a la noche.

martes, 20 de marzo de 2007

Cerca de ti


Me he acercado a ti mordiendo pausadamente cada paso y, por el camino, iba cruzándome con rostros cotidianos que, inconscientemente, miran insatisfechos y distraídos la mañana. Algunos me sacan de la ceguera con un gesto familiar, otros dejan caer sus casi dormidos párpados en una excusa incomprensible. El corazón cruje impetuoso en la dicha del encuentro, tuerzo la esquina de Alemanes y te muestras desafiante en tu esplendor . Me apresuro, llego hasta ti, me quedo mudo y te relato mi desasosegada noche. Ahora mi pulso espera una campanada cómplice para continuar latiendo.

lunes, 19 de marzo de 2007

Amores de adolescente


De adolescente, soñaba amores platónicos que me transportaban a los soñados paraísos de Venus; pero ahora comprendo que sólo el perderse en las recónditas arrugas de tu piel te lleva al supremo amor espiritual. Y hoy me abandono en ti hasta descubrir el horizonte infinito: penetré en tu sentimiento y en tu cuerpo, que se me ofrecieron sin condiciones.

jueves, 15 de marzo de 2007

El asaltador de luces


Veo pasear, de una lágrima a otra, al asaltador de luces que pretende roerte los suspiros rojizos del amanecer. Le he gritado con voz hiriente y ha huido hasta desaparecer entre los arbotantes calcáreos que te custodian. Después, jadeante, he llegado a ti y te he mimado con mis muslos fríos y desacompasados. La dicha nos ha invadido y nos hemos perdido en un bosque en el que ninfas y faunos juegan a conclusiones eróticas de placer supremo.

El primer azahar ya explosiona por Mateos Gago y el holandés errante intenta hacerte un retrato con el que conformar a la luna. Un canónigo, en su pausado caminar, nos rompe el hechizo con su mirada inquisidora y parda.

viernes, 9 de marzo de 2007

Diosa


Te siento como diosa y me duele mi culpa. Los resabios de una educación judeo-cristiana me atormentan tal que si nuestra relación fuera incestuosa o furtiva o blasfema o impúdica; pero los dos nos sabemos eternos en el viento que a ti te fija a la tierra y a mi me hace vagabundo inconsistente.

miércoles, 7 de marzo de 2007

Bajo tu piel


Sé que, bajo tu piel de ladrillos terrizos, tienes una epidermis de terciopelo rojo. Cuando te acaricio siento en mis dedos el murmullo cálido de la tela y no el frío y arcilloso golpe de tu abrigo. En momentos difíciles, un prisma de terracota parda me impide llegarte; entonces, te suplico con un gesto humilde y me devuelves indiferencia. Aún no han llegado los tiempos del desamor y esto sólo ocurre en los temores.

martes, 6 de marzo de 2007

¿Por qué te escabulles?


Enladrillada Dama, ¿qué gemidos permanecen tras tus ojos que no alcanzo a sospechar tus dudas? ¿qué lamentos tienes ocultos en tus pupilas que no intuyo sus temores? ¿qué suspiros se esconden en tus noches que no descubro tus dichas?

Señora, ¿por qué te escabulles entre los colores?

lunes, 5 de marzo de 2007

Gris


Yo soy gris, el hospital es gris, mi pintura es gris, mis amantes sois grises, el día amanece gris, las esperanzas son grises, el miedo es gris, la fiebre es gris, los ascensores son grises, la fe es gris, la tos es gris, la enfermedad es negra y ruin. Y tú, mi Enladrillada Dama, eres el arco iris que mueve la vida; aunque hoy te sienta gris. Ayuda, por favor.

domingo, 4 de marzo de 2007

Hospital


Llevo varios días sin verte, mi madre está en el hospital; una mala neumonía, su corazón dañado por la vida y las ilusiones perdidas y ya olvidadas, rotas...

Te he tenido que imaginar; cerrar los ojos e imaginar, encerrarme en mis entrañas e imaginar, cerrar las luces de mi espíritu e imaginar. Me he camuflado en nuestra historia para sentirte más cercana, más amante y más consoladora. Gracias, Enladrillada Dama.