
Te siento como diosa y me duele mi culpa. Los resabios de una educación judeo-cristiana me atormentan tal que si nuestra relación fuera incestuosa o furtiva o blasfema o impúdica; pero los dos nos sabemos eternos en el viento que a ti te fija a la tierra y a mi me hace vagabundo inconsistente.
No hay comentarios:
Publicar un comentario