domingo, 26 de octubre de 2008

Liviano murmullo


No quiero que mi soledad dialogue con tu silencio. Espero, más bien, que un liviano murmullo nos arrope a cada instante. De este acuerdo, tu voz no será nostalgia y podremos sentarnos a la orilla del río y ver como las horas se inventan en segundos y los segundos en brisa. Después, aunque nos separemos, el aire me sabrá a ti y en mi retina permanecerá tu piel desnuda y húmeda.

domingo, 12 de octubre de 2008

Acariciar al silencio


Te llevaré a lugares donde acariciar al silencio y allí nos esconderemos entre las olas de la mar y las nubes del cielo. La envidia de Venus nos buscará con ira, pero la Luna la confundirá con una sonrisa de gris y plata. Nos reuniremos con el olvido y nunca más dejaremos de ser uno solo en la nada. El miedo y el dolor habrán desaparecido y tu aliento será para siempre el mío.

sábado, 11 de octubre de 2008

En mis sueños


Sé que tú y yo vivimos en lo virtual. Que cuando acaricio tu pubis, sólo estoy sintiendo la ilusión entre mis dedos. Que al colocarme en tus muslos de rojo acero, simplemente tengo la esperanza por llegar. Que si pongo mis ojos en el canal de tus pechos vibrantes, voy a elevarme al infinito en un humo de incienso. Que ante tu figura en la lejanía, mis pasos se vuelven rápidos como la luz. Pero sé que tú y yo sólo existimos en mis sueños.

domingo, 5 de octubre de 2008

Entre...


Entre cien oasis de palmeras milenarias, mi odalisca, tú. Entre un nido de colibríes, mi dorada pluma, tú. Entre miles de océanos azules, mi sirena, tú. Entre las estrellas del profundo cielo, mi orión plateado, tú. Entre las infinitas flores de las selvas infinitas, mi orquídea amada, tú. Entre las sonrisas perdidas y las lágrimas olvidadas, mi suspiro incandescente, tú. Entre las nubes rojizas de la aurora, mi pasión encontrada, tú. Entre los caminos por recorrer, mi sendero de futuro, Tú.
Entre...
Entre...
Entre...

domingo, 28 de septiembre de 2008

Violeta claro, casi lila


Te has vestido de violeta claro, casi lila, para que tu luz me haga libre. Mi mirada, esclava, se inclina hacia tus dibujados pechos que apenas se intuyen bajo tu blusa de esperanza. Mis pasos vuelan tímidos para recoger la brisa que vas dejando al pasear en tu anclada vida. Ya sé, te has vestido de dudas para que mi alma se abra a todos los vientos y tu peinado permanezca esculpido toda la mañana.

viernes, 26 de septiembre de 2008

Ahora, que se nos ha venido la noche


Ahora se nos ha venido la noche; pero al alba tome la decisión de buscar la rosada luz de tus ojos para mitigar la soledad. Casi me huías escondiéndote en mil enredos entre las hojas de los amargos naranjos de las calles. Te llamé:
- ¡Dama!
Me respondiste con una huraña sonrisa. El encuentro fue simple y tu carne me supo a miel de hierbabuena y azahar.

martes, 9 de septiembre de 2008

Ausencias y desasosiegos


No he ido a tu encuentro después de regresar. Te he imaginado caminando por las callejuelas, tantas veces recorridas, y he preferido sospecharte tras los iluminados tejados del amanecer. Mis miedos se acrecientan y temo por un nuevo cara a cara en el que choque con pasiones rotas o con indiferencias. Me escondo, cobarde, esperando un casual encuentro que justifique ausencias y mine desasosiegos .

sábado, 9 de agosto de 2008

Anclado en tu recuerdo


Tanto me he alejado, que he de buscarte en mis sueños o los fondos de coral de mares imaginarios. Pero tu leve sonrisa de cristal se funde a diario en mi retina mientras cabalgo en unicornios de bronce y tus pechos, pequeños como cuencos de porcelana, me hipnotizan.
Aún he de caminar mucho más y tendré que reinventarte cada día; mi nave está anclada a tu recuerdo y no hay poderosas olas que puedan romper los cabos de titanio que me amarran a los vientos de arcilla roja de tus labios.

martes, 5 de agosto de 2008

Desde la distancia


Me he distanciado de ti para amarte más aún, para recordarte bella en cada uno de mis sueños, para conseguir la luz de tus difuminados ojos que no se esconden en el tiempo, para ver tu reflejo en cada ola y para descubrir tus vivos colores entre la niebla que emerge de la mar cada mañana.

martes, 24 de junio de 2008

En luna menguante


Esta noche he dormido sobre la almohada de tu vientre, respirando el perfume azul de tu sexo cálido y dulce. He tejido, alrededor de tus cabellos, guirnaldas susurrantes con las musicales notas del arco iris y he marcado con mi aliento tu piel de gasa dorada. Los sonidos intentaban romper el silencio y yo me aferraba a ti para detener la luz de la luna en menguante.

lunes, 9 de junio de 2008

Ahora


Ahora, que las mañanas de ilusiones y esperanzas en rosa y verde van llegando a su fin, quiero acompañarte a pasear por las nubes, mujer, que te has hecho real desde tus anclados ladrillos. Por unos instantes te llevaré libre donde sólo existen las brisas y los gozos. Flotando, haremos el amor hasta acabar en la nada; después, ya tendrás tiempo de regresar a los cimientos que no puedes romper. Y continuará tu vida y la mía.

jueves, 5 de junio de 2008

Contigo


Contigo, y en sueños, he desnudado a la noche para gozar amaneceres de labios sonrosados. Contigo, y en la esperanza, he desatado ilusiones perdidas para llenar mis manos con tus dorados pechos de luz y brisa. Contigo, y en la penumbra, he aprendido a gozar del encuentro mínimo para mirar tus miradas. Contigo, y en la duda, he combatido contra los miedos para caminar erguido buscando la dicha. Contigo, y en cada mañana, hemos sentido como nuestras palabras se volvían nerviosas risas de amor sospechado.

domingo, 18 de mayo de 2008

Entre el miedo y la ilusión


He buscado, incansable, la luz del sol entre las nubes que aclaraba la luna y la he ido encontrando cada amanecer cuando tus ojos se despertaban y me miraban distraídos. Los colores se van trabando en mis pensamientos, como bordados en un rico mantón oriental de sedas imaginadas. Las ilusiones y los miedos corren a la par de igual manera que siempre. Sé que tu mirada me ha colocado de nuevo en la vida y te lo agradezco sin saber como expresarlo.

domingo, 11 de mayo de 2008

Día a día


Día a día los colores se van transformando en mi alma. El gris se nos va alejando en el cielo entre recuerdos grises. Las esperanzas se reencuentran en nuevos verdes, aún tibios. La pasión se nos antoja , por momentos, en nuevos rojos. Y, a minutos, la vida regresa a su color: tu mirada, antes opaca, se ha roto en luz.

jueves, 8 de mayo de 2008

Inventado


He inventado el tiempo para que nos podamos amar a todas horas; mientras dure la noche, mientras dure el día. He inventado la espera para que cuando nuestros minutos acaben, aún nos quede el futuro.
Nos hemos inventado el uno al otro para salir de la nada y llegar a ella cada mañana

domingo, 4 de mayo de 2008

Espíritu en gris


En ocasiones el espíritu se siente gris. Y, en esos tiempos de angustia, la pintura se te va entre los dedos, las palabras se te huyen de la boca, la luz se te oculta en las cavernas del alma y la paz se te hace esquiva. Entonces, es mejor dejarlo todo arrinconado en una alhacena del hogar y permanecer quieto a la sombra de la esperanza. No son momentos de amor, pues este es dicha y gozo.
Ahora regreso, aún dolido, recargando ilusiones al tocar tu brazo cada día.

jueves, 21 de febrero de 2008

Aún


Aún en la oscuridad más completa, sé que hay algún momento de claridad. Pero, ¿dónde la luz? Aún en los desiertos más inhóspitos, sé que hay oasis. Pero, ¿dónde el agua? Aún en la guerra más infame, sé que hay instantes de quietud. Pero, ¿dónde la paz? Aún en la nada más desgarradora, sé que hay deseo. Pero, ¿dónde la esperanza?
Dama, ¿me oyes?
Desde tu pedestal abierto a todos los vientos puedes ver la luz, el agua, la paz y la esperanza. Indícame sus caminos; estoy ciego, tengo sed, batallas corroen mis entrañas y las ilusiones se me han ido por otros horizontes.

sábado, 16 de febrero de 2008

Había supuesto


Había supuesto que dejaba a la muerte oculta entre los montes y amarrada a la tierra con cadenas de dolor; pero es evasiva y aparece de nuevo, incluso en los días de luz. Y los transfigura en imágenes grises que se pierden en opacos ojos. Y fuerza a desdibujar la ilusión. Y convierte la esperanza en frío invierno. Y me aleja de ti, Dama...

miércoles, 13 de febrero de 2008

Regreso


He regresado a Sevilla y he dejado escondida la muerte entre montes umbríos y quejumbrosos. Me he acercado a los alegres llantos de un bebé, que está aprendiendo a mirar, y me he olvidado de todo, incluso de ti. Ahora, necesito volver a la monotonía para recomenzar las ilusiones y los quehaceres. ¿Me ayudas, Dama?

lunes, 11 de febrero de 2008

En estos días


En estos días en que la muerte me susurra caricias al oído y la vida me grita, fuerte y clara, nanas melodiosas; apenas me queda tiempo para otros amores que no olvido. Mis dedos se deslizan entre las arrugas de los años y la seda de un bebé. Te miro en penumbra desde la distancia de esta esquizofrenia que nos ha tocado en suerte y mantengo en la ilusión tu recuerdo.

martes, 22 de enero de 2008

Este atardecer


Este atardecer no he necesitado soñar; sólo miré la mar y me devolvió, en un reflejo celeste, tus ojos húmedos. Después, galopé veloz a las profundidades de tu vientre. Permanecí allí en un rítmico vaivén hasta que el goce nos llevó a los campos de la dicha. Me tuviste retenido entre tus muslos y la noche se nos fue consumiendo entre las brasas.

domingo, 13 de enero de 2008

Células de arcilla


Al amanecer, en los días soleados, suelo pasear perdido por calles que aún tienen la humedad de la noche. Vuelvo una esquina y te veo reflejada en la luneta de un coche o, acaso, te llevo tan en mí que siempre te estoy imaginando. Posiblemente tus células de arcilla ya formen parte de mis genes.

jueves, 3 de enero de 2008

Hoy



Hoy, 7:43 de la mañana, llueve, viento fuerza 9 de 45 nudos, mar arbolada... tus pechos, quillas de catamarán, desgarran las olas... mientras... penetro en tu más íntimo, húmedo y silencioso refugio. Hoy, 7:43 de la mañana, viento fuerza 9 de 45 nudos, mar arbolada... flotamos sobre la espuma gris... tus hombros, amuras escarchadas, rompen el océano... mientras... continúo atrapado en tu morada.