jueves, 13 de diciembre de 2007

El mismo horizonte, la misma brisa


Han pretendido secuestrarte la luz y robarte la claridad de la mañana. He acudido veloz y nos hemos intercambiado las miradas, has tomado mi mano y yo, la tuya. Entonces, el sol ha roto la niebla y los miedos han huido disimuladamente dejando reflejos dorados en nuestra piel, que es sólo una. Dama, ¿quién podrá contra nosotros si miramos el mismo horizonte y nos mueve la misma brisa?

martes, 4 de diciembre de 2007

Velero oculto


Se me antoja tu cuerpo como un velero oculto entre olas verdes. Y yo, viejo capitán inexperto, veo que me navegas caprichosa y lasciva. Movimientos acompasados y ocultos dirigen nuestros placeres por mares donde nunca bogó marinero alguno. El viento, infiel y recio, nos lleva a islas perdidas en las que nunca existió la duda. Confío en ti y beso el hueco que dejan tus pechos de caolín en mis pensamientos.

sábado, 1 de diciembre de 2007

Blade Runner


En el Avenida ponían Blade Runner, te sugerí ir juntos a verla. Como alternativa, me invitaste a contar las arenas del desierto. Nos distanciamos. Vi la película, que me pareció tan sugerente como siempre, y tú estuviste más allá de donde el Sahara se confunde con las lágrimas en la lluvia. Al amanecer, nos encontramos de nuevo entre la claridad del alba y el despertar de la carne eterna. Eras infinita; mientras, yo tenía mi tiempo escrito en la duda de un replicante. Huímos temerosos y me arrepentí de no haber buscado junto a tí las rojas dunas de la pasión.

martes, 27 de noviembre de 2007

Luz de fondo


Cuando dejo un rato mi mirada en ti, una luz de fondo abrasa mi alma. El vello de mis brazos se eriza inquitante y turbador. Todo mi cuerpo se construye en temores y la paz desaparece. Luego, me sosiego; te nombro, Dama; adivino tus ojos de diosa eterna y la armonía se apodera de mi, como un niño mecido en el regazo de su madre. ¿Qué hay en ti, que te sigo buscando entre la neblina cada mañana?

domingo, 25 de noviembre de 2007

Mañanas del otoño frío


En las fulgurosas mañanas del otoño frío... te escondes entre las palmeras; como refugiándote. Yo te expío a hurtadillas y te descubro luminosa y altanera. Me siento tímido adolescente y bajo la mirada a un suelo lleno de hojas amarillas y pardas. Inclino mi cabeza levemente a un lado y siento como la felicidad recorre mi piel y mis entrañas.

miércoles, 21 de noviembre de 2007

Hoy, Dama


Hoy, Dama, quiero contarte de mí:

Andrés, mi nieto, ha cumplido seis años.

Teo, un nieto por nacer, tiene un rostro naranja y medio cubierto por su piececico izquierdo en la vídeo-ecografía que me enseñó mi hija.

Irene, mi nietecilla mayor, ha vuelto loquita de su excursión y ha traído unas hormigas que dice que va a estudiar haciéndoles un hormiguero y dándoles de comer miguitas de pan y semillas de sésamo.

Paula, mi nieta mediana, toca una melodía al piano.

Y yo... sigo buscándote entre las nubes como un viejo caballo alado que pretende encontrar su paraíso.

domingo, 18 de noviembre de 2007

¿Me permites quererte de nuevo?



He faltado meses y te he llevado en mis adentros. Sé que en muchas ocasiones huyo sin causa alguna. Así, desaparezco y me disuelvo en las últimas memorias. Unas veces, tomo un barco de humo y me dejo llevar a los mares infinitos; otras, vuelo y me refugio entre los surcos del arcoiris buscando colores más allá del violeta. En este desatino me voy devorando; tomando, una a una, cada célula de mi alma hasta quedarme en un vacío solo y gris. Pero he regresado, te he estado espiando escondido tras las esquinas sin atreverme, avergonzado, a presentarme ante ti y recónditas, instante a instante, las viejas emociones han vuelto a mi piel. Dama, ¿me permites quererte de nuevo?

lunes, 25 de junio de 2007

¿Cómo olvidarte....?


¿Cómo olvidarte si tengo tu piel entre mis dedos y tu alma está entrelazada en mis entrañas? La respuesta se contesta en la pregunta.

sábado, 16 de junio de 2007

La vida de nuevo

En estos días, la vida se ha detenido a la sombra de mi jacarandá con sus nerviosas risas descontroladas y sus alegres llantos de cristal. Ha aparecido abriéndose paso entre el miedo y la esperanza con su grito titubeante. Pero está aquí, me acompaña a tu lado, me mece en las dudas de la noche, me abre los párpados dormidos y se me antoja siempre nueva y distinta. Dialogo contigo y me conmueve tu ilusión: los dos sabemos que es, un poco, tuya y mía.

lunes, 11 de junio de 2007

En la noche

En la noche, sé que sueñas que te edificaron sobre un prado verde con la música de cien laúdes que acompañan tu silencio. Así, nuestra soledad se hace abrazo y puedo permanecer callado junto a ti, sintiendo tus fantasías, besando tus acanalados pechos, haciendo rizos con tu aliento, apoyando mi locura en tu vientre y perdiéndome en nuestra nada.

martes, 22 de mayo de 2007

El camino a la nada


Las luces que rompen la noche son como el camino a la nada, todo lo disuelven: las ilusiones, las dudas, el frío, la soledad, la miseria... Y tú, ensueño, te vas haciendo realidad entre los primerizos rayos del sol. Lavo mi rostro con el rocío de la primavera y te voy distinguiendo altiva y cautivadora. Empiezo a sospechar tus ojos, que aún son de un color indefinido, reflejados en el café de una taza humeante que me despierta al día.
-¡... te amo tanto, Dama, ...!

lunes, 21 de mayo de 2007

Desde la distancia


Algunos días, cuando el sol juega al escondite con las nubes, me voy al otro lado del río y te miro desde la distancia. Apareces reina de la tarde y la ciudad se rinde a tu sombra. Yo, humilde, me siento en el muelle y compruebo, orgulloso, como tu amor me hace soberano y limpio. Dama, no me dejes solo, me fundiría en la luz y no podría verte.

domingo, 20 de mayo de 2007

En los días del ángel negro


En los días en que llega el ángel negro y se cubre tu cielo y el mío de la melancolía de una primavera rota. La ilusión y la esperanza se funden al gris de una tarde sin sentido. Pero entonces tú, Dama, te sacas de las entretelas de la cintura un manojo de azucenas que conjuran la presentida noche y todo lo interpretan en músicas de colores; por eso, tendré que seguir amándote en cada una de las vidas que haya de vivir.

viernes, 18 de mayo de 2007

Proa


Sé que estás anclada en las arcillas del río grande y que no te supiste deshacer de las amarras que te impidieron ser vagabunda; pero tu quilla desafía los azules vientos del alba y recorres, navegando, mis entrañas. Los océanos y los mares se te van quedando chicos y ahora te mueves por los espacios de Eros con tu sonrisa vertical y tu piel desnuda.

martes, 15 de mayo de 2007

Te voy a decir de la muerte


Hola, Dama. Hace unas semanas la vi difusa y cercana y hoy te voy a decir de la muerte. Nada nuevo, tú has vivido muchos infortunios y, seguro, te conoces a la negra señora mejor que yo, que simplemente la recelé en la cercanía de una piel fría que dormitaba a mi lado.
Se me ocurre como el final de esa novela en la que presientes la última página cuando sólo vas por la ciento veintisiete. Me la imagino amiga y compañera de los juegos que desde la infancia te acompaña. La sospecho como la traición sufrida y presentida. La atrapo como el viento de levante que infla las velas y me lleva a la fría soledad. Le doy la bienvenida cuando el cruel sufrimiento te recompone en tiempos artificiales e impositivos. La dejo rodar por mi mejilla mientras apoyo la frente en la aséptica pared de la noche. La quiero suponer de los mil colores que unas alas de mariposa esparcen por la rosaleda de un desorientado jardín.
Ahora me detengo y te veo una mueca de complicidad:
-¡Qué joven eres, mi amante ingenuo! ¡cuánta muerte te queda por vivir!
-Ábremé el libro de toda tu intemporal experiencia y permíteme que lo penetre como, en sueños, gozo de tu sexo de cristal y púrpura.
(Dama, yo sé que Eros practicaba cantos y juegos por las lápidas corroídas desde el principio de Zeus)

domingo, 13 de mayo de 2007

Entre el bien y el mal


Entre el bien y el mal, he decidido amarte. Porque tú, sola, eres vida. Porque tú, única, eres luz. Porque tú, aire, eres risa. Porque tú, sueño, eres despertar. Entre la ilusión y el tedio, he tomado la firme resolución de amarte. Por eso te busco en la mañana y en la noche.

miércoles, 9 de mayo de 2007

Caminaré


Caminaré por senderos en los que nunca anduvo el viento y confío en llegar a tu lado. Allí se habrán terminado las sombras y las luces del placer nos cubrirán de olvido. Beberé de tu agua infinita y brindaremos con el mejor vino de tu cosecha. El amor nos cobijará en su desvarío y recorreremos juntos los tiempos eternos. Las yemas de mis dedos se moverán acompasadas por tu pecho y nos perderemos en la nada del gozo. La muerte ya nunca tendrá vida porque tú, Dama, y yo somos la esperanza.

lunes, 7 de mayo de 2007

Tu piel


Tu piel me lleva más allá de los cielos; donde habitan sólo los sentimientos; donde lo cotidiano se hace eterno y lo vulgar, sublime. Entonces me transfiguro y me hago viento para acariciarte y risa para cerrarte las tristezas. Te abres a la esperanza y vivo.

domingo, 6 de mayo de 2007

Vuelan tras de ti


Vuelan tras de ti mis pasiones y mis dudas. Me pongo a tu lado para olvidar la desdicha. Te busco en los sueños y, azarosamente, mis instintos te buscan. Coloco a tu servicio mi alma y sus atardeceres. Te dibujo entre las sombras rosas del alba para imprimir tu aliento en mi piel... Me enamoro de ti cada día, Dama, para que mis negras nubes tengan aire, tierra y agua.

miércoles, 2 de mayo de 2007

A tu sombra


A tu sombra estoy leyendo unas viejas cartas de amor. Las miras por encima de mi hombro, a hurtadillas, y sonríes maliciosamente pensando con inclemente orgullo: "Cosas de humanos...". El día se va haciendo adulto y tu sombra ya no me cobija, el sol te adormece y me voy liberando de tu mirada. ¿Por qué quieres un esclavo si yo te estoy ofreciendo sueños en mis nostalgias, vieja Dama?
Gracias por tus halagos, Magda.

miércoles, 11 de abril de 2007

Llego...



Llego... te miro... respiro profundo... me peñizco el rostro... trago saliva... me ajusto la chaqueta... me quedo mudo... ... ... y sigo mi camino. Dama, devuélveme a la vida.

martes, 10 de abril de 2007

Oculta entre las luces del primer sol


Algunos días, te vienes a mí ligera y alegre, gimiendo vida y ternura; pero, otros, te escondes entre las palmeras y te ocultas entre las luces del primer sol. Aparto las grandes hojas y te descubro sublime y diosa, con una gota de color en tus mejillas. Intento hablarte y me aturdo de ilusión, las palabras me brotan emborronadas por un tintineo nervioso. Me retiro con un rubor afligido y cruel, pensando en quién seré yo para entender tus razones, Enladrillada Dama.

lunes, 9 de abril de 2007

Está esperando


Está esperando tu canto, está esperando tu risa, está esperando tu aliento, está esperando tu coraje, está esperando tu tiempo, está esperando tu abrazo, está esperando tu agua, está esperando tu fuego, está esperando tu despertar sereno y tu brío, está esperando en la sombra... está esperando... Y tú, dormida en la mañana, te desperezas mientras la paz te sigue esperando. A veces, Dama, eres caprichosa y altiva, como si la vida no llamase a tus adentros.

domingo, 8 de abril de 2007

Noches de amor y jazmines


Sé que en otro tiempo has estado en noches de amor y jazmines. Sé que algún rey sembró esas flores blancas a tu alrededor para que su olor te turbara. Sé que te emborrachaste de sus besos y que gozaste de pasión hasta el amanecer. Por eso, esperando que nos inunde la luna y los olvidos, te he traído un ramillete de perfumadas flores blancas que crecen en la tapia de mi jardín.

domingo, 1 de abril de 2007

El sol ha reventado


El sol ha reventado con fuerza esta mañana, apenas había comenzado a ponerse en escena cuando fui a verte, Dama. Te encontré orgullosa y cautiva en tu pedestal de filigrana. Me alejé en silencio y derramando una diminuta lágrima de celos. ¡Cómo estalla tu altivez en estos días!

Como sé que no me necesitas, me iré durante un tiempo a la mar y te soñaré entre las olas y el viento. Ya me contarás cómo te ha ido.

sábado, 31 de marzo de 2007

Algunas mañanas salgo a la mar



Algunas mañanas, horas antes de amanecer, salgo a la mar y te veo en cada ola que rompe la quilla o en cada golpe de mar que golpea contra una amura. Después, te oigo en cada una de esas nubes anaranjadas que se nos calzan en gris marejada. Luego, te descubro, insolente y orgullosa, en cada uno de los insultantes rayos que se abren paso en el levante que me comprime bajo las iletradas corrientes. Por último, te desvaneces en cada uno de los jirones de niebla que, eterna, me acompaña. El viento canta la monotonía de un ritmo pausado y acunante.

viernes, 30 de marzo de 2007

Te he propuesto viajar


Te he propuesto viajar lejos del bullicio de estos días. Descansar navegando por las dunas del Desierto de Namib, atrapar atardeceres entre las ruinas de Borobudur, bañarnos desnudos en los estanques de Tirtiganga, perdernos entre las brumas de Machu Picchu,, olvidar la memoria en los hielos eternos de los glaciares andinos, hacer el amor al amanecer en una faluca por el padre Nilo, buscar el coral más rojo de las aguas de Ácaba, ocultarnos en los colores del renacimiento toscano, acariciarnos hasta rompernos la piel entre el musgo de los bosques noruegos, pasear en Paris por los Jardines de Luxemburgo escuchando canciones de Edith Piaf... Pero tú elegiste escondernos entre las agujas góticas de la Catedral de Sevilla y, desde allí, dejarte admirar mientras contemplas la muchedumbre que te venera.

miércoles, 28 de marzo de 2007

En los días pares


En los días pares de los años bisiestos, sólo en señalados días pares de penuria mística, nos envolvemos en una virtual burbuja de lujuria y permanecemos horas fornicando entre el ruido de los cascos de los caballos de las calesas y el clickeo de las cámaras de fotos de los turistas monótonos. Todos nos miran y nadie nos ve. Pero una adolescente enamorada nos capturó en una instantánea de su camarita digital; huyó ligera hacia sus compañeras de colegio para mostrarles su comprometida foto. Un coro de risas pavas se nos hizo cómplice. Sonó un tintineo especialmente agudo que se perdió entre los murmullos nerviosos de las chiquillas y nos dejamos morir jugando con los días pares de los años bisiestos, pero sólo en señalados días pares de penuria mística.

martes, 27 de marzo de 2007

Me muestro desnudo


Me muestro desnudo, dejo la ropa de la esperanza en un hatillo bajo un naranjo centenario. Camino desnudo a ti, perdiendo mi decoro y mi pudor por el sendero. Desnudo me detengo, olvidando la capa de miedo que ayer me protegía... Y me lanzo hacia tu corazón, vieja niña sin edad ni bruma, para destruir mi desnudez en un grito de pasión rebelde. Me acoges y nos rompemos en uno. Luego, jadeante, calzo mis sandalias, visto mi camisa de azulina plata y mis calzones de algodón robado. Me alejo y el griterío de los niños del colegio cercano me estrella contra lo cotidiano.

lunes, 26 de marzo de 2007

Cuenco de rosada arcilla


Pongo mi mejilla junto a la tuya, mientras, con mi mano izquierda fabrico un cuenco de rosada arcilla que acaricia tu pecho. Noto que tu vientre se estremece en cientos de ondulados suspiros que me transportan a las estrellas que hay donde termina el infinito y comienza la nada. El suelo se torna tan inestable que nuestras soledades vuelan por los compases mágicos de la música. Hacemos mil veces el amor en un segundo y los turistas te fotografían sin entender nada.

jueves, 22 de marzo de 2007

Estocada fiel


Hoy rematé de una estocada fiel al sol del amanecer que me cegaba. Una nube caritativa y sonriente me trajo la luz y pude verte. Sentí pellizcos de locura en las entrañas.

miércoles, 21 de marzo de 2007

Tu aliento


Surge de tu aliento un humo rojo que me envuelve tibiamente meciéndome en la dicha. Mientras, mordisqueo alegremente tus pechos y tu vientre. Mis uñas se clavan en tu espalda dejando huellas como caminos en la nieve. El gozo nos protege en la furia y la espesura de nuestra dicha. Murmuras canciones viejas en mi oído y yo te abro los balcones a la noche.

martes, 20 de marzo de 2007

Cerca de ti


Me he acercado a ti mordiendo pausadamente cada paso y, por el camino, iba cruzándome con rostros cotidianos que, inconscientemente, miran insatisfechos y distraídos la mañana. Algunos me sacan de la ceguera con un gesto familiar, otros dejan caer sus casi dormidos párpados en una excusa incomprensible. El corazón cruje impetuoso en la dicha del encuentro, tuerzo la esquina de Alemanes y te muestras desafiante en tu esplendor . Me apresuro, llego hasta ti, me quedo mudo y te relato mi desasosegada noche. Ahora mi pulso espera una campanada cómplice para continuar latiendo.

lunes, 19 de marzo de 2007

Amores de adolescente


De adolescente, soñaba amores platónicos que me transportaban a los soñados paraísos de Venus; pero ahora comprendo que sólo el perderse en las recónditas arrugas de tu piel te lleva al supremo amor espiritual. Y hoy me abandono en ti hasta descubrir el horizonte infinito: penetré en tu sentimiento y en tu cuerpo, que se me ofrecieron sin condiciones.

jueves, 15 de marzo de 2007

El asaltador de luces


Veo pasear, de una lágrima a otra, al asaltador de luces que pretende roerte los suspiros rojizos del amanecer. Le he gritado con voz hiriente y ha huido hasta desaparecer entre los arbotantes calcáreos que te custodian. Después, jadeante, he llegado a ti y te he mimado con mis muslos fríos y desacompasados. La dicha nos ha invadido y nos hemos perdido en un bosque en el que ninfas y faunos juegan a conclusiones eróticas de placer supremo.

El primer azahar ya explosiona por Mateos Gago y el holandés errante intenta hacerte un retrato con el que conformar a la luna. Un canónigo, en su pausado caminar, nos rompe el hechizo con su mirada inquisidora y parda.

viernes, 9 de marzo de 2007

Diosa


Te siento como diosa y me duele mi culpa. Los resabios de una educación judeo-cristiana me atormentan tal que si nuestra relación fuera incestuosa o furtiva o blasfema o impúdica; pero los dos nos sabemos eternos en el viento que a ti te fija a la tierra y a mi me hace vagabundo inconsistente.

miércoles, 7 de marzo de 2007

Bajo tu piel


Sé que, bajo tu piel de ladrillos terrizos, tienes una epidermis de terciopelo rojo. Cuando te acaricio siento en mis dedos el murmullo cálido de la tela y no el frío y arcilloso golpe de tu abrigo. En momentos difíciles, un prisma de terracota parda me impide llegarte; entonces, te suplico con un gesto humilde y me devuelves indiferencia. Aún no han llegado los tiempos del desamor y esto sólo ocurre en los temores.

martes, 6 de marzo de 2007

¿Por qué te escabulles?


Enladrillada Dama, ¿qué gemidos permanecen tras tus ojos que no alcanzo a sospechar tus dudas? ¿qué lamentos tienes ocultos en tus pupilas que no intuyo sus temores? ¿qué suspiros se esconden en tus noches que no descubro tus dichas?

Señora, ¿por qué te escabulles entre los colores?

lunes, 5 de marzo de 2007

Gris


Yo soy gris, el hospital es gris, mi pintura es gris, mis amantes sois grises, el día amanece gris, las esperanzas son grises, el miedo es gris, la fiebre es gris, los ascensores son grises, la fe es gris, la tos es gris, la enfermedad es negra y ruin. Y tú, mi Enladrillada Dama, eres el arco iris que mueve la vida; aunque hoy te sienta gris. Ayuda, por favor.

domingo, 4 de marzo de 2007

Hospital


Llevo varios días sin verte, mi madre está en el hospital; una mala neumonía, su corazón dañado por la vida y las ilusiones perdidas y ya olvidadas, rotas...

Te he tenido que imaginar; cerrar los ojos e imaginar, encerrarme en mis entrañas e imaginar, cerrar las luces de mi espíritu e imaginar. Me he camuflado en nuestra historia para sentirte más cercana, más amante y más consoladora. Gracias, Enladrillada Dama.

lunes, 26 de febrero de 2007

Tímida


Esta mañana te mostrabas tímida, casi esquiva; queriéndote ocultar entre una niebla suspicaz y triste. Tus ojos se me negaban y sólo alcanzaba a ver las puntillas de tu enagua de bruma. Continué triste mi camino y, en algún momento, giré la vista para suplir mis añoranzas con tu sutil silueta.

jueves, 22 de febrero de 2007

Poco antes de amanecer


He acariciado sin codicia tu vientre y he encontrado como tu piel temblaba entre mis dedos. Contemple tu mirada gris de emigmática bruja y disfruté de tu hechizo. Las arrugas de tus ingles se me tornaron fuentes de vino rojo y me embriagué hasta el olvido. Tú, Enladrillada Dama, permanecías quieta; perdida entre el gozo y la memoria; yo te relataba cuentos y leyendas de sicarios oscurecidos, de intrigantes danzarines y de bellos mendigos. La luna aún no se había escondido y al sol le costaba salir del reino de las tinieblas.

miércoles, 21 de febrero de 2007

Buenos días, Enladrillada Dama

Ayer mañana llovía mansamente, como para acariciarte tu suave piel de mujer nacida de la tierra. Yo te miré a los ojos y vi que los tenías entornados y algo más grises que de costumbre; parecía que una lágrima fuera a descender rodando apesumbradamente hasta tus cimientos. Una nube de plomo insinuante vaciaba sobre tus cabellos el agua purificadora y sentí que entre nosotros habría para siempre un nombre en complicidad: tú serías mi amorosa Dama Enladrillada y yo, intentaría ser tu amante silencioso.
Los metálicos sonidos de tu voz se iban debilitando mientras me alejaba entre los naranjos de Mateos Gago; aún no olía a azahar. Sentía la dicha de quien se enamora por primera vez y se ve correspondido.


Te sentí antes, ahora te ...

martes, 20 de febrero de 2007

Declaración de intenciones

Declaro firmemente que este blog será utilizado para escribir las sensaciones que, casi a diario, nos transmitimos la Giralda y yo. Que colocaré algunas fotos de dicha dama. Que leeré atentamente cualquier comentario e información que de nuestra torre me sea ofrecido. Que retaré en duelo verbal a quien se atreva a realizar cualquier observación malintencionada de esta noble mujer. Que todos los caballeros andantes vendrán a rendir pleitesía a sus pies. Que el simpar D. Quijote de la Mancha me ayudará a desfacer cualquier entuerto que pudiera acontecernos. Que todas las voces de la historia se rendirán ante su belleza. Y que, si por alguna razón de locura yo le fuera infiel, venga Belcebú y me lleve a los infiernos donde padezca los dolores y sinsabores eternos.

miércoles, 7 de febrero de 2007

Me presento

Soy José Antonio Buitrago Ruiz, nací en Piedrabuena (un lugar de La Mancha donde la llanura se hace monte). Todo debía ser frío y gris, la cama en la que mi madre me trajo al mundo era dorada y estaba en una habitación en la que no penetraba apenas la claridad del día; de esto, han pasado ya más de cincuenta y tantos años.

Al poco tiempo de aquello me llevaron a vivir a uno de esos pueblos que marcan el carácter de un crío; en su plaza había una posada que antes fue corral de comedias y que luego se reconoció como tal. También en Almagro descubrí la luz: una tarde vi como un dorado sol se escondía entre las hojas de un "paniquesillo" mientras jugaba en los alrededores de Madre de Dios. Con el mismo cariño recuerdo las primeras letras y dibujos que me enseñó la Señorita Mary Carmen...

Anduvimos dando tártagos por distintos pueblos de esas tierras hasta que fuimos a vivir a la capital de la provincia. Allí me hice Maestro de Escuela, no por devoción sino por obligación, ya que otros estudios no podían hacerse en esa provinciana ciudad. Después, con el trabajo, le fui cogiendo el "gustillo" a las clases y me convertí en un vocacional de este negocio; ejerzo ahora en un Colegio del Barrio de Santa Cruz de Sevilla aún con la ilusión de descubrir cada día nuevos motivos para hacer de maestro. Antes, di clases de Lengua y E. Plástica en otros Colegios e Institutos.

Llevo lustros pintando y he expuesto obra de pintura, instalaciones, textos... en Sevilla, Málaga, Huelva, Antequera... En estos tiempos, trabajo en una exposición, que tengo pensado realizar en Almagro en un futuro próximo, en la que evocaré mis recuerdos de infancia.

“Desde la mar” (la exposición de pintura que en la actualidad cuelgo en la Casa de la Cultura de Valencina de la Concepción) es una idea homenaje a dos grandes artistas: uno poeta, Pablo Neruda y otro pintor, Esteban Vicente. Ambos han marcado de diversa forma mi sensibilidad hacia la belleza, la sencillez y la pasión por la vida.