martes, 22 de mayo de 2007

El camino a la nada


Las luces que rompen la noche son como el camino a la nada, todo lo disuelven: las ilusiones, las dudas, el frío, la soledad, la miseria... Y tú, ensueño, te vas haciendo realidad entre los primerizos rayos del sol. Lavo mi rostro con el rocío de la primavera y te voy distinguiendo altiva y cautivadora. Empiezo a sospechar tus ojos, que aún son de un color indefinido, reflejados en el café de una taza humeante que me despierta al día.
-¡... te amo tanto, Dama, ...!

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