viernes, 18 de mayo de 2007

Proa


Sé que estás anclada en las arcillas del río grande y que no te supiste deshacer de las amarras que te impidieron ser vagabunda; pero tu quilla desafía los azules vientos del alba y recorres, navegando, mis entrañas. Los océanos y los mares se te van quedando chicos y ahora te mueves por los espacios de Eros con tu sonrisa vertical y tu piel desnuda.

No hay comentarios: