jueves, 21 de febrero de 2008

Aún


Aún en la oscuridad más completa, sé que hay algún momento de claridad. Pero, ¿dónde la luz? Aún en los desiertos más inhóspitos, sé que hay oasis. Pero, ¿dónde el agua? Aún en la guerra más infame, sé que hay instantes de quietud. Pero, ¿dónde la paz? Aún en la nada más desgarradora, sé que hay deseo. Pero, ¿dónde la esperanza?
Dama, ¿me oyes?
Desde tu pedestal abierto a todos los vientos puedes ver la luz, el agua, la paz y la esperanza. Indícame sus caminos; estoy ciego, tengo sed, batallas corroen mis entrañas y las ilusiones se me han ido por otros horizontes.

sábado, 16 de febrero de 2008

Había supuesto


Había supuesto que dejaba a la muerte oculta entre los montes y amarrada a la tierra con cadenas de dolor; pero es evasiva y aparece de nuevo, incluso en los días de luz. Y los transfigura en imágenes grises que se pierden en opacos ojos. Y fuerza a desdibujar la ilusión. Y convierte la esperanza en frío invierno. Y me aleja de ti, Dama...

miércoles, 13 de febrero de 2008

Regreso


He regresado a Sevilla y he dejado escondida la muerte entre montes umbríos y quejumbrosos. Me he acercado a los alegres llantos de un bebé, que está aprendiendo a mirar, y me he olvidado de todo, incluso de ti. Ahora, necesito volver a la monotonía para recomenzar las ilusiones y los quehaceres. ¿Me ayudas, Dama?

lunes, 11 de febrero de 2008

En estos días


En estos días en que la muerte me susurra caricias al oído y la vida me grita, fuerte y clara, nanas melodiosas; apenas me queda tiempo para otros amores que no olvido. Mis dedos se deslizan entre las arrugas de los años y la seda de un bebé. Te miro en penumbra desde la distancia de esta esquizofrenia que nos ha tocado en suerte y mantengo en la ilusión tu recuerdo.