
Aún en la oscuridad más completa, sé que hay algún momento de claridad. Pero, ¿dónde la luz? Aún en los desiertos más inhóspitos, sé que hay oasis. Pero, ¿dónde el agua? Aún en la guerra más infame, sé que hay instantes de quietud. Pero, ¿dónde la paz? Aún en la nada más desgarradora, sé que hay deseo. Pero, ¿dónde la esperanza?
Dama, ¿me oyes?
Desde tu pedestal abierto a todos los vientos puedes ver la luz, el agua, la paz y la esperanza. Indícame sus caminos; estoy ciego, tengo sed, batallas corroen mis entrañas y las ilusiones se me han ido por otros horizontes.


