sábado, 9 de agosto de 2008

Anclado en tu recuerdo


Tanto me he alejado, que he de buscarte en mis sueños o los fondos de coral de mares imaginarios. Pero tu leve sonrisa de cristal se funde a diario en mi retina mientras cabalgo en unicornios de bronce y tus pechos, pequeños como cuencos de porcelana, me hipnotizan.
Aún he de caminar mucho más y tendré que reinventarte cada día; mi nave está anclada a tu recuerdo y no hay poderosas olas que puedan romper los cabos de titanio que me amarran a los vientos de arcilla roja de tus labios.

martes, 5 de agosto de 2008

Desde la distancia


Me he distanciado de ti para amarte más aún, para recordarte bella en cada uno de mis sueños, para conseguir la luz de tus difuminados ojos que no se esconden en el tiempo, para ver tu reflejo en cada ola y para descubrir tus vivos colores entre la niebla que emerge de la mar cada mañana.