lunes, 26 de febrero de 2007

Tímida


Esta mañana te mostrabas tímida, casi esquiva; queriéndote ocultar entre una niebla suspicaz y triste. Tus ojos se me negaban y sólo alcanzaba a ver las puntillas de tu enagua de bruma. Continué triste mi camino y, en algún momento, giré la vista para suplir mis añoranzas con tu sutil silueta.

jueves, 22 de febrero de 2007

Poco antes de amanecer


He acariciado sin codicia tu vientre y he encontrado como tu piel temblaba entre mis dedos. Contemple tu mirada gris de emigmática bruja y disfruté de tu hechizo. Las arrugas de tus ingles se me tornaron fuentes de vino rojo y me embriagué hasta el olvido. Tú, Enladrillada Dama, permanecías quieta; perdida entre el gozo y la memoria; yo te relataba cuentos y leyendas de sicarios oscurecidos, de intrigantes danzarines y de bellos mendigos. La luna aún no se había escondido y al sol le costaba salir del reino de las tinieblas.

miércoles, 21 de febrero de 2007

Buenos días, Enladrillada Dama

Ayer mañana llovía mansamente, como para acariciarte tu suave piel de mujer nacida de la tierra. Yo te miré a los ojos y vi que los tenías entornados y algo más grises que de costumbre; parecía que una lágrima fuera a descender rodando apesumbradamente hasta tus cimientos. Una nube de plomo insinuante vaciaba sobre tus cabellos el agua purificadora y sentí que entre nosotros habría para siempre un nombre en complicidad: tú serías mi amorosa Dama Enladrillada y yo, intentaría ser tu amante silencioso.
Los metálicos sonidos de tu voz se iban debilitando mientras me alejaba entre los naranjos de Mateos Gago; aún no olía a azahar. Sentía la dicha de quien se enamora por primera vez y se ve correspondido.


Te sentí antes, ahora te ...

martes, 20 de febrero de 2007

Declaración de intenciones

Declaro firmemente que este blog será utilizado para escribir las sensaciones que, casi a diario, nos transmitimos la Giralda y yo. Que colocaré algunas fotos de dicha dama. Que leeré atentamente cualquier comentario e información que de nuestra torre me sea ofrecido. Que retaré en duelo verbal a quien se atreva a realizar cualquier observación malintencionada de esta noble mujer. Que todos los caballeros andantes vendrán a rendir pleitesía a sus pies. Que el simpar D. Quijote de la Mancha me ayudará a desfacer cualquier entuerto que pudiera acontecernos. Que todas las voces de la historia se rendirán ante su belleza. Y que, si por alguna razón de locura yo le fuera infiel, venga Belcebú y me lleve a los infiernos donde padezca los dolores y sinsabores eternos.

miércoles, 7 de febrero de 2007

Me presento

Soy José Antonio Buitrago Ruiz, nací en Piedrabuena (un lugar de La Mancha donde la llanura se hace monte). Todo debía ser frío y gris, la cama en la que mi madre me trajo al mundo era dorada y estaba en una habitación en la que no penetraba apenas la claridad del día; de esto, han pasado ya más de cincuenta y tantos años.

Al poco tiempo de aquello me llevaron a vivir a uno de esos pueblos que marcan el carácter de un crío; en su plaza había una posada que antes fue corral de comedias y que luego se reconoció como tal. También en Almagro descubrí la luz: una tarde vi como un dorado sol se escondía entre las hojas de un "paniquesillo" mientras jugaba en los alrededores de Madre de Dios. Con el mismo cariño recuerdo las primeras letras y dibujos que me enseñó la Señorita Mary Carmen...

Anduvimos dando tártagos por distintos pueblos de esas tierras hasta que fuimos a vivir a la capital de la provincia. Allí me hice Maestro de Escuela, no por devoción sino por obligación, ya que otros estudios no podían hacerse en esa provinciana ciudad. Después, con el trabajo, le fui cogiendo el "gustillo" a las clases y me convertí en un vocacional de este negocio; ejerzo ahora en un Colegio del Barrio de Santa Cruz de Sevilla aún con la ilusión de descubrir cada día nuevos motivos para hacer de maestro. Antes, di clases de Lengua y E. Plástica en otros Colegios e Institutos.

Llevo lustros pintando y he expuesto obra de pintura, instalaciones, textos... en Sevilla, Málaga, Huelva, Antequera... En estos tiempos, trabajo en una exposición, que tengo pensado realizar en Almagro en un futuro próximo, en la que evocaré mis recuerdos de infancia.

“Desde la mar” (la exposición de pintura que en la actualidad cuelgo en la Casa de la Cultura de Valencina de la Concepción) es una idea homenaje a dos grandes artistas: uno poeta, Pablo Neruda y otro pintor, Esteban Vicente. Ambos han marcado de diversa forma mi sensibilidad hacia la belleza, la sencillez y la pasión por la vida.