jueves, 13 de diciembre de 2007

El mismo horizonte, la misma brisa


Han pretendido secuestrarte la luz y robarte la claridad de la mañana. He acudido veloz y nos hemos intercambiado las miradas, has tomado mi mano y yo, la tuya. Entonces, el sol ha roto la niebla y los miedos han huido disimuladamente dejando reflejos dorados en nuestra piel, que es sólo una. Dama, ¿quién podrá contra nosotros si miramos el mismo horizonte y nos mueve la misma brisa?

martes, 4 de diciembre de 2007

Velero oculto


Se me antoja tu cuerpo como un velero oculto entre olas verdes. Y yo, viejo capitán inexperto, veo que me navegas caprichosa y lasciva. Movimientos acompasados y ocultos dirigen nuestros placeres por mares donde nunca bogó marinero alguno. El viento, infiel y recio, nos lleva a islas perdidas en las que nunca existió la duda. Confío en ti y beso el hueco que dejan tus pechos de caolín en mis pensamientos.

sábado, 1 de diciembre de 2007

Blade Runner


En el Avenida ponían Blade Runner, te sugerí ir juntos a verla. Como alternativa, me invitaste a contar las arenas del desierto. Nos distanciamos. Vi la película, que me pareció tan sugerente como siempre, y tú estuviste más allá de donde el Sahara se confunde con las lágrimas en la lluvia. Al amanecer, nos encontramos de nuevo entre la claridad del alba y el despertar de la carne eterna. Eras infinita; mientras, yo tenía mi tiempo escrito en la duda de un replicante. Huímos temerosos y me arrepentí de no haber buscado junto a tí las rojas dunas de la pasión.