martes, 22 de mayo de 2007

El camino a la nada


Las luces que rompen la noche son como el camino a la nada, todo lo disuelven: las ilusiones, las dudas, el frío, la soledad, la miseria... Y tú, ensueño, te vas haciendo realidad entre los primerizos rayos del sol. Lavo mi rostro con el rocío de la primavera y te voy distinguiendo altiva y cautivadora. Empiezo a sospechar tus ojos, que aún son de un color indefinido, reflejados en el café de una taza humeante que me despierta al día.
-¡... te amo tanto, Dama, ...!

lunes, 21 de mayo de 2007

Desde la distancia


Algunos días, cuando el sol juega al escondite con las nubes, me voy al otro lado del río y te miro desde la distancia. Apareces reina de la tarde y la ciudad se rinde a tu sombra. Yo, humilde, me siento en el muelle y compruebo, orgulloso, como tu amor me hace soberano y limpio. Dama, no me dejes solo, me fundiría en la luz y no podría verte.

domingo, 20 de mayo de 2007

En los días del ángel negro


En los días en que llega el ángel negro y se cubre tu cielo y el mío de la melancolía de una primavera rota. La ilusión y la esperanza se funden al gris de una tarde sin sentido. Pero entonces tú, Dama, te sacas de las entretelas de la cintura un manojo de azucenas que conjuran la presentida noche y todo lo interpretan en músicas de colores; por eso, tendré que seguir amándote en cada una de las vidas que haya de vivir.

viernes, 18 de mayo de 2007

Proa


Sé que estás anclada en las arcillas del río grande y que no te supiste deshacer de las amarras que te impidieron ser vagabunda; pero tu quilla desafía los azules vientos del alba y recorres, navegando, mis entrañas. Los océanos y los mares se te van quedando chicos y ahora te mueves por los espacios de Eros con tu sonrisa vertical y tu piel desnuda.

martes, 15 de mayo de 2007

Te voy a decir de la muerte


Hola, Dama. Hace unas semanas la vi difusa y cercana y hoy te voy a decir de la muerte. Nada nuevo, tú has vivido muchos infortunios y, seguro, te conoces a la negra señora mejor que yo, que simplemente la recelé en la cercanía de una piel fría que dormitaba a mi lado.
Se me ocurre como el final de esa novela en la que presientes la última página cuando sólo vas por la ciento veintisiete. Me la imagino amiga y compañera de los juegos que desde la infancia te acompaña. La sospecho como la traición sufrida y presentida. La atrapo como el viento de levante que infla las velas y me lleva a la fría soledad. Le doy la bienvenida cuando el cruel sufrimiento te recompone en tiempos artificiales e impositivos. La dejo rodar por mi mejilla mientras apoyo la frente en la aséptica pared de la noche. La quiero suponer de los mil colores que unas alas de mariposa esparcen por la rosaleda de un desorientado jardín.
Ahora me detengo y te veo una mueca de complicidad:
-¡Qué joven eres, mi amante ingenuo! ¡cuánta muerte te queda por vivir!
-Ábremé el libro de toda tu intemporal experiencia y permíteme que lo penetre como, en sueños, gozo de tu sexo de cristal y púrpura.
(Dama, yo sé que Eros practicaba cantos y juegos por las lápidas corroídas desde el principio de Zeus)

domingo, 13 de mayo de 2007

Entre el bien y el mal


Entre el bien y el mal, he decidido amarte. Porque tú, sola, eres vida. Porque tú, única, eres luz. Porque tú, aire, eres risa. Porque tú, sueño, eres despertar. Entre la ilusión y el tedio, he tomado la firme resolución de amarte. Por eso te busco en la mañana y en la noche.

miércoles, 9 de mayo de 2007

Caminaré


Caminaré por senderos en los que nunca anduvo el viento y confío en llegar a tu lado. Allí se habrán terminado las sombras y las luces del placer nos cubrirán de olvido. Beberé de tu agua infinita y brindaremos con el mejor vino de tu cosecha. El amor nos cobijará en su desvarío y recorreremos juntos los tiempos eternos. Las yemas de mis dedos se moverán acompasadas por tu pecho y nos perderemos en la nada del gozo. La muerte ya nunca tendrá vida porque tú, Dama, y yo somos la esperanza.

lunes, 7 de mayo de 2007

Tu piel


Tu piel me lleva más allá de los cielos; donde habitan sólo los sentimientos; donde lo cotidiano se hace eterno y lo vulgar, sublime. Entonces me transfiguro y me hago viento para acariciarte y risa para cerrarte las tristezas. Te abres a la esperanza y vivo.

domingo, 6 de mayo de 2007

Vuelan tras de ti


Vuelan tras de ti mis pasiones y mis dudas. Me pongo a tu lado para olvidar la desdicha. Te busco en los sueños y, azarosamente, mis instintos te buscan. Coloco a tu servicio mi alma y sus atardeceres. Te dibujo entre las sombras rosas del alba para imprimir tu aliento en mi piel... Me enamoro de ti cada día, Dama, para que mis negras nubes tengan aire, tierra y agua.

miércoles, 2 de mayo de 2007

A tu sombra


A tu sombra estoy leyendo unas viejas cartas de amor. Las miras por encima de mi hombro, a hurtadillas, y sonríes maliciosamente pensando con inclemente orgullo: "Cosas de humanos...". El día se va haciendo adulto y tu sombra ya no me cobija, el sol te adormece y me voy liberando de tu mirada. ¿Por qué quieres un esclavo si yo te estoy ofreciendo sueños en mis nostalgias, vieja Dama?
Gracias por tus halagos, Magda.